La aventura del supermercado

Mientras aún esperaba mi maleta perdida tuve que enfrentarme por primera vez a mi archienemigo en esta peripecia, la economía finlandesa. Y es que si perder la maleta fue un inesperado gancho de derecha, la visita al supermercado, aunque iba preparado, supuso un golpe aun mayor.

La tarde del domingo (30 de Septiembre) tuve que salir a comprar víveres. Siempre he dicho que era un absoluto sinsentido que los comercios cierren cuando mas tiempo libre tiene la gente, ahí la religión aún le gana el pulso al capitalismo. Los fines de semana, cuando tienes a casi toda la población del país de brazos cruzados la peor maniobra que puedes llevar a cabo es cerrar las tiendas. Aquí, como el frío alimenta el ingenio, andan bien listicos y abren todos los dias. En el caso de los supermercados (al menos los que yo he frecuentado) el horario es 7 a 21 de Lunes a Viernes, 7 a 18 Sabados y 12 a 18 Domingos. Creo haber entendido que los demás comercios también abrian, pero como yo no soy de ir a comprarme trapitos no presté mucha atención a esa parte.

El caso es que ataviado con mi uniforme de batalla (que remedio…) y con la determinación que le debia al apetito por bandera me dirigí al S-Market mas cercano. Suponía que sería como cualquier otro supermercado en el que había estado hasta ahora y sería un mero trámite, pero la realidad es que al entrar me sentí como Paco Martinez Soria, ahí solo había cosas raras, precios imposibles y por ningún sitio encontraba a la señora charcutera para que me facilitara unos pedazos de marrano.

Lo primero con lo que me topé fue con la sección de panes (realmente lo primero que encuentras al entrar son las verduras y frutas, pero obvie la zona de alimentos frescos hasta el final). Hay no menos de tropecientos mil tipos de pan aquí, desde variedades infinitas de pan de molde a tortas. Recuerdo que al comprar en el 24h. el primer dia (en el que no me dió tiempo a fijarme en nada porque iba a lo que iba) mi tutora me dijo “Este es el país del pan”. Y un carajo! Yo soy de Castilla la vieja (realmente leonés, pero obviaremos eso) y si de algo podemos presumir en mi tierra es de pan, ternera, vino y queso. Aquí todos los tipos de pan son como de juguete, tipo bizcochos salados, panes de molde y demas zarandajas blanditas, he visto un pan similar en la forma, pero de tacto gomoso, de nuevo mas cerca del pan de molde que de un pan de leña.


Tras coger un par de bolsas de pan de moldes de distinto tipo, reparé en la sección de quesos. De nuevo mil tipos distintos de quesos, pero tampoco curados, sino quesos blanditos o de untar, esto ya me iba formando un esquema mental de por donde iban a ir los tiros en cuanto a comidas diarias. Algo que se confirmó cuando al pasar a la siguiente sección me encontré con una larga hilera de distintos tipos de fiambres. Estaba claro que aqui el sandwich iba a ser algo habitual.

Pero con los fiambres empezaba el gran problema y es que todas la etiquetas de los productos estaban únicamente en finlandés y sueco, en algunos productos con “suerte” también en Ruso, por lo que aquellos productos que no podías ver claramente a través del envase los tenías que intuir. Incluso cuando sabías lo que era, por ejemplo latas de atún, no había manera de averiguar de que tipo era cada una, por lo que recurriendo al principio básico del estudiante, cogí lo mas barato de cada casa, por ejemplo un fantástico café soluble con magníficas propiedades laxantes.

Puede parecer que la barrera del idioma simplemente me privara de ciertos matices en los distintos productos. Sin embargo, hay toda una galería de productos que aún no he podido explorar (poco a poco voy haciéndolo con el traductor en la mano) porque no tengo ni la mas remota idea de lo que son. Sin ir mas lejos, el primer día estuve durante un buen rato mirando una botella de plástico con algo azul intentando distinguir si era detergente o batido. A dia de hoy, aún tengo dudas.


Descuentos

En España, cuando algo está a punto de caducar, se mezcla con el resto para que algún despistado cargue con el. Y, si finalmente caduca, se tira a la basura y se impide que nadie pueda acceder a ello. Aqui, cuando algo está a punto de caducar (uno o dos dias antes) le ponen una pegatina y le aplican un descuento. Habitualmente en leche y pan he visto que ese descuento era de un 30%, aunque hoy mismo he comprado pan de molde con un 50%. Si, caduca mañana, pero ni es algo que se estropee con facilidad ni durará mas de 3 días. De todos modos, no se si porque aqui venden productos mas frescos o por alguna ley, hay muchos productos que tienen fechas de caducidad extrañamente próximas a las de envasado. Por ejemplo, la leche está marcada con una caducidad 8 dias después del envasado. El pan de molde también caduca siempre en la semana que lo compras. De todos modos, yo nunca he sido de mirar las fechas de caducidad en general, si algo está bueno, lo como, si está malo, lo tiro (y esto ultimo suele ocurrir muy poco).



Reciclaje de Envases

Otra costumbre que me llama la atención es la del reciclado de envases, hasta donde he podido comprobar aplicable latas de bebidas, botellas de plástico y botellas de vidrio. El sistema empleado para fomentar que la gente recicle recuerda mucho a lo que se hacía antiguamente en España (y en algunos casos se sigue haciendo) y consiste en que tu pagas un importe extra por el envase (aqui queda especificado en el tíquet, aunque obviamente siempre pagas por el envase) y una vez que lo has utilizado, puedes devolverlo utilizando una de las máquinas que encontrarás en los supermercados.

En estas máquinas vas introduciendo los envases y ella detecta el tipo de envase que es y el importe que corresponde a dicho envase, mientras que en la pantalla informativa te va indicando el importe acumulado. Una vez has finalizado, basta presionar el botón verde para que te genere un ticket de descuento por el importe acumulado.

Sin lugar a dudas es un sistema muy bueno, porque si tu no estas interesado en recuperar el importe, a buen seguro que alguien estará interesado en ese dinerito extra. En concreto los importes son, 0,15€ por cada lata, 0,40 por botella de refresco y 1,80€ por botella de vidrio si no recuerdo mal, porque esta última solo la vi de pasada en un Alko. Aunque antes de que alguien celebre que la birla le saldría a mitad de precio, hay que tener en cuenta que la lata de cerveza mas barata sale por 0,93€.

3 pensamientos sobre “La aventura del supermercado”

  1. Raúl, ya te vale que me tenga que enterar de tus post por mi padre (tu tío). Como supongo que la globalización informativa no llegará a un pais tan decadente, te informo de cómo sigue nuestro querido e intrépido pais: la crisis ya va pasando, Rajoy ha transformado los recortes en realces, la ministra de trabajo ha dimitido y ha dejado paso a alguien que no se parece a Millán y hasta Mouriho parece un tío afable. Hasta aquí puedo leer. Eso sí, vete preparando para quedarte allí de por vida. Ah! mi santa me ha dicho que quiere visitar Lathi… ya ves tú, algo que no conocíamos hasta hace 2 días. Ahora le hace mucha ilusión, así que para allá que iremos. No pongas esa cara, míralo por el lado bueno: te llevaremos víveres grasientos.
    Solo una cosa más, te llega la beca? no digo de volumen, digo de recibirla.
    Bueno, me ha gustado mucho que te pases al pan de molde. Quién te lo iba a decir.
    Un beso
    Fede

    1. Perdon por el retraso con la gestión de comentarios. He estado de viaje :P.

      La beca no se si llegará algún día, desde luego en volumen ni se acercará. Aquí a juzgar por los precios solo se alimentan de carne de neonato y sangre de virgen. Ni quiero entrar a pensar con que fermentan la cerveza…

      En cuanto a la visita, aquí os espero con el comité de bienvenida XD. Lahti, como ciudad, no tiene mucho que ver, pero el paisaje natural y el “lago de agua” son increibles. Y estamos a una hora de Helsinki en tren. Si queréis subir a Laponia, ya está un poquito mas lejos, pero debe ser increíble.

      Seguiré descubriendo el país para hacer recomendaciones cuando toque ;).

      Un beso escarchado.

  2. Perdon por el retraso con la gestión de comentarios. He estado de viaje :P.

    La beca no se si llegará algún día, desde luego en volumen ni se acercará. Aquí a juzgar por los precios solo se alimentan de carne de neonato y sangre de virgen. Ni quiero entrar a pensar con que fermentan la cerveza…

    En cuanto a la visita, aquí os espero con el comité de bienvenida XD. Lahti, como ciudad, no tiene mucho que ver, pero el paisaje natural y el “lago de agua” son increibles. Y estamos a una hora de Helsinki en tren. Si queréis subir a Laponia, ya está un poquito mas lejos, pero debe ser increíble.

    Seguiré descubriendo el país para hacer recomendaciones cuando toque ;).

    Un beso escarchado.

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