Mi Santuario.

Hoy toca mostrar un poquito de mi “habitat natural”. Siempre hablo de mi Santuario como el paraiso en la tierra. Supongo que todos tenemos ese tipo de santuario en nuestra habitación, donde nos gusta pasar horas y donde nos sentimos cómodos enredando con mil y un trastos de las mas diversas temáticas. Hoy voy a mostrar el mio, con un pequeño reportaje.

Empezaremos por el mensaje a la entrada. Hace muchos años que esta ahi y tampoco es que le haga mucho caso. Ha pasado a ser una prolongación del marco de la puerta y ahi seguirá por mucho tiempo.

No es mas que un pequeño detallito que puse hace años porque me hacia gracia. Se trata de la inscripción que encontraba Dante a la entrada del Infierno.

Y justo nada mas entrar, a mano derecha, tengo un buen monton de comics y peliculas, los cuales no se ven bien en la imagen. Además, mi colección de comics se extiende por el armario que hay sobre el monitor del PC secundario y las cajoneras que hay debajo.

En cuanto a ese PC, lo uso de apoyo. Para hacerle trastadas mil sin reparo alguno. También uso sus periféricos para enchufar ahi los ordenadores que me toca reparar de vez en cuando. Estoy estudiando la posibilidad de enchufar la Wii en ese monitor, pero aun no me he decidido entre ese o el del escritorio. Todo dependerá de la calidad con la que se vea en cada uno (y el espacio del que disponga).

Seguimos girando, siempre hacia la derecha la foto anterior. En esa pared una pequeña estanteria puente alberga todos mis VHS y DVD originales (salvo las colecciones VHS de El Mundo que está en la que mencioné en la anterior foto).

Justo debajo un par de cuadros / adornos para llegar a la cama que cada noche me ve dormir. Además, en el lateral derecho de la pared, se encuentra el único enchufe de toda la habitacion, que abastece a mis innumerables juguetitos (que nadie hable de seguridad, por favor, pues además es donde pongo mi botellita de agua por las noches 🙁 ).

Por desgracia, o fortuna, esto no ha podido salir en la imagen, ya que el objetivo no daba para mas (aun recuerdo cuando estuve a nada de comprar mi gran angular… ains…).

Una vuelta mas a la derecha y encontramos mi centro de operaciones.

Minicadena (completamente en desuso), portátil, iPhone, Kannon, PS3 (junto al monitor, tapada por la estanteria), cables y mas cables, papeles y mas papeles, ese totum revolutum por el que me muevo dia a dia y que facilita de manera enorme mi improductividad.

Normalmente las luces suelen estar al contrario, encendida la de la derecha y apagada la de la izquierda. Sin embargo, la bombilla se habia fundido y hasta que no llegara otra a casa no pensaba hacer nada al respecto (ahora mismo ya esta solucionado).

Es ahi donde planeo instalar la Wii, pero no se yo si tendré espacio suficiente. Si no, como ya he dicho, bien estará al lado de Mintaka.

Los cajones estan llenos de decenas y decenas de tratados sesudos y… bah! solo hay peliculas, mas peliculas, series, mas series, dvds y cds virgenes a montones y un cajon entero lleno de cables y distintas placas. Lo siento… no se leer. Al menos no antes de llegar a la siguiente y ultima pared. Otro giro a la derecha… ahora!

Y aqui la ultima de las dieciocho paredes que componen el dodecaedro que es mi habitación. La pared de las estanterias, anteriormente conocida como “la obviada”.

En esta pared he tenido que poner esos muebles que ahi se ven, cada uno de su papa y su mamá (ambas estanterias con sus años de uso en Salamanca) porque era imposible sobrevivir ya sin ellas (de hecho, ahora con ellas la cosa tampoco va muy bien).

En algun sitio tenia que poner mis revistas, libros, apuntes, series, cables y peliculas descargadas (aunque estos ultimos han quedado cortados en la parte de abajo).  Además, ahi tengo tambien instalados mis tres discos duros externos (las tres columitas brillantes de la estanteria de la derecha, juntos a las series) y mi multifunción, de reciente adquisición.

Siempre están un poco desordenadas, aunque yo intento ponerles todo el cariño del mundo. Gracias a dios, la parte baja (donde se alcanza a ver la mochila) no ha entrado en la foto, porque toda esa parte del suelo también está habitada, y es que, al final, solo tengo un pequeño espacio libre por el que avanzar y retroceder a modo pasillo.

Como veis, no es nada del otro mundo. Una habitación mas como la de cualquiera, pero es Mi Santuario, donde todo esta al alcance de mi mano y posicionado para mi comodidad. Un lugar donde, si te concentras lo suficiente, el resto del mundo desaparece y solo queda la calma.

3 pensamientos sobre “Mi Santuario.”

  1. ¡ Qué bonito! Propia de un freak, no esperaba menos. Por cierto, ¿ puedes hacerme un favor?rodea con un círculo rojo el lugar de la habitación donde vas a llorar después de que te ownee con Akuma y con un círculo verde la zona donde sueles tirar el mando impotente. Gracias 🙂

    PD: Sí, lo sé, el SF IV me ha dejado sin vida xD

  2. Humm… se que debería prestar mas atención a SFIV, pero tu tranquilo, que he ideado un programa de entrenamientos que hara que parezcas un n00b a mi lado. Ja! Ryu aún no ha dicho su ultima palabra…

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