Prólogo OSWC'08: Dia 2

El amanecer del sábado fue duro. Tanto, que nos arrastramos de la cama como pudimos hacia la sala de reuniones, donde nos reuniríamos todos los voluntarios con los miembros de Iniciativa FOCUS. Muchos acababan de llegar, asi que estaban frescos como lechugas. Nosotros… bueno, para las cervezas que regaron nuestros marchitos cuerpos, no estabamos tan mal.

Tras hacer una presentación e ir subiéndonos por grupos a una sala, para aplicarnos alguna de las “pruebas” de “El Método Grönholm” hemos bajado a comer. En este punto debo decir que si bien las habitaciones eran estupendas para ser un albergue (aunque la ducha era realmente pequeña), la comida nos ha sorprendido gratamente, buffet libre y de buena calidad. Recomendaría el albergue si supiera como se llama (bueno… y su precio), eso si… tanto en el albergue, como posteriormente en el hotel, la cagan con la wi-fi. Uno y dos euros por hora respectivamente. Ya no es que sea caro o no, sino que es un coñazo tener que bajar a pagar cada hora, o tener que pagar una hora completa cuando lo único que quieres son conexiones esporádicas y puntuales.

Tras la comida y una mas que merecida siesta, 0Vw3 y yo partimos mientras Kelvin se quedaba exclavizado por una selección-de-no-se-qué. Fuimos a cerrar los billetes del autobús y paseito por Málaga. Estación de autobús, estación de tren (con Vialia incluido) y una cafetería que no quería aparecer y que cuando lo hizo, descubrimos que cerraba a las 20:00 un sabado (estan locos estos malacitanos…).

Tras reponer fuerzas a base de café, nos dirigimos a una playa de la que nos habian informado, al lado derecho del puerto. Lamentablemente, ésta tenia aún peor aspecto que la que ya habíamos visitado. Aunque nos cayó mas simpática, por los grupos de rusos (de sus 50 años) que habia brindando, cantando y merendando en la playa (éstos si que saben montárselo).

Nos adentramos en una suerte de península hecha con rocas, en la que tomamos semejantes instantáneas:

Malaga Anocheciendo

Puerto Malaga Anocheciendo

Como las fotos tuve que tomarlas sin flash y mi sino no es el de robar panderetas, quedaron un poco movidas (pese a mis esfuerzos). Pero sirven perfectamente de ilustración del bonito paraje.

Tras unos cuantos saltitos por las rocas y contemplar a los pescadores que alli se encontraban, emprendimos el camino de regreso. Siempre lentamente, sin prisas. Estábamos integrándonos.

Nuestro sino quiso que nuestro apetito se uniera a nuestra mala suerte y de ningún modo encontraramos el camino recto y si un montón de Kebab (los que, cuando necesitamos repostaje dias despues, no aparecian por ningún lado).

No nos habiamos perdido, sabíamos perfectamente dónde estabamos y a dónde queríamos ir. El problema es que por elegir izquierda en lugar de derecha para el regreso, nos vimos inmersos en un intento de realizar algo que jamás se debe hacer: Rodear la via del tren. Ya exhaustos y al borde del desfallecimiento, encontramos un puente que, debido a las obras y a la desidia malacitana, tardarmos otro cuarto de hora en embocar.

Pero no todo iba a ser infortunio en este nuestro periplo. Pues cuando caminabamos con la resignación del que va a perderse una cena gratis, nos encontramos con el paraíso malagueño por excelencia. Era enorme, inmensa y llena de… bueno…

Super Tienda Freak

Tras unos minutos de placer y dolor (en la etiqueta naranja del centro pone 565€), deambulando por sus estanterías, volvimos a la realidad: Somos pobres y nos tenemos que conformar con lo que la internec nos dá. Así, ahora con renovadas energías, tomamos el repecho final que nos llevaría al buffet libre que nos esperaba para la cena. Ahora si, llegaba el momento de la ducha y una nueva sesión de “ultra-alcoholemia”

Esta vez no nos complicamos la existencia. Y como no teníamos “sudoers” que visitar, nos encaminamos a nuestro bar favorito de la lista, el cual estaba cerrado la noche anterior, “Route 69”. Eso si, después de tomar una pinta de negra en el Molly Malone’s del lugar, en el que disfrutar un ratito de la rubia camarera.

Llegados al Ruta 69 encontramos el paraiso del Rockero. No eran las cervezas del Tronko a 1€, pero para ser Málaga, los 2€ por Mahou (si, adiós Gambrinus) no estaban nada mal. Así pues, a golpe de AC/DC, Iron Maiden, Led Zeppelin y demás leyendas, llegamos a ello:

Coleccion Cerveza Ruta 69

Tras abandonar, con mucho pesar, el lugar, nos recorrimos unos cuantos garitos mas, siempre adornados con cervezas que sustituyeran a las lembas en nuestro caminar. Finalmente nos dirigimos de nuevo al Indiana, que estaba cerrando y nos condenó a otra suerte de opciones que acabamos descartando, así pues, emprendimos el retorno al hogar, no sin hacer otra paradita en el único bar decente que encontramos abierto y que nos repuso con unos cubos de gominolas que ahi tenian (de hecho, era el único sitio con “comida” abierto a esas horas).

Ahora si, definitivamente y viajando hacia nuestros aposentos, rodeamos todo lo que pudimos, en busca de nuestros turcos amigos, los cuales, alli trabajan tanto como los oriundos.

Los 3 Mosquegeeks

Desolación, risas, enfados, Corte Inglés y cama resumen lo acontecido después. El resto… dolía por la mañana 😛

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