Queda sin final

Hace muchos años, comencé una carta dedicada a alguien muy importante para mi con las siguientes palabras:

Cuentan hasta la saciedad que todo tiene un final. Estúpidos pesimistas. Cuánto más valor tendría decir que todo comienza. ¿Por qué albergamos tanto temor a la conclusión de algo, cuando es mucho mas descorazonador el inicio? Cuando algo empieza te colocas al borde del abismo, en precario equilibrio. Sopesando detenidamente que paso deberías dar y cuando deberías retroceder un tanto.

La Esquinica de Gndolfo nació a finales del año 2007, aunque el germen de esta idea lo encontramos a principios del año 2006, en la plataforma, por entonces de moda, Fotolog. Su objetivo era dar salida a mis ideas e inquietudes.

A lo largo de estos diez años he recogido contenido de todo tipo; tutoriales, artículos de opinión, análisis de productos, crónicas y divagaciones. El contenido, tanto por su calidad como por su temática, no tiene mas que un único valor: es mío.

No. No se trata de un repentino aumento de ego, soy consciente de que ese valor, salvo que algún día alcanzara algún tipo de gloria, es algo personal.

Ayer, recibía un paquete que supone un punto y aparte. Los últimos dos años apenas he podido dedicar tiempo a La Esquinica. La inmediatez mató al genio y un ácido y rápido comentario en twitter acabó sustituyendo un elaborado texto que antes tenía cabida en este pequeño rincón.

Me ha costado tomar la determinación, pero no voy a dejar que muera de soledad. Así que he querido hacerla trascender antes de que este servidor, en algún remoto lugar del mundo, transmitiera por última vez.

La Esquinica 2006-2016

Ha sido duro recopilar esa pequeña obra mía porque ha sido un repaso por los diez últimos años de mi vida y he sentido vértigo. He leído mis palabras, he reconocido mis actitudes, he visto mi evolución y os he visto a vosotros. A todos vosotros, todos vuestros comentarios. Y habéis hecho que el anciano mago soltara una lagrimita.

La Esquinca, mi Esquinica, esa en la que tanto cariño he depositado, aunque con el paso del tiempo no la haya alimentado como debiera, no merecía desaparecer en el mar del olvido. Porque La Esquinica no es sino una crónica de estos diez años de mi vida. A lo largo de su lectura, es posible navegar por mis intereses, inquietudes, estados de ánimo, pasiones, temores, experiencias y ocurrencias.

Pero tal como abría este último texto, no hay que temer los finales, sino los comienzos. Y es en este nuevo comienzo en el que mis piernas vuelven a temblar como antaño, del nerviosismo y de la emoción, del temor al fracaso y de la determinación del que aún tiene una pequeña historia que narrar.

Como rezaban las últimas lineas de aquella epístola:

Queda sin final, pues no puede tenerlo aquello que los desprecia. Y esta, no es sino una carta de apertura.

Vientres Sentados

VIENTRES SENTADOS

Con satisfacción
Como quienes saben
Como quienes tienen en su puño la verdad
Bien apresada para que no escape
Y con orgullo
Como vigilantes de vosotros mismos
Domináis a lo largo a lo ancho de la tierra
Vosotros vientres sentados.
No hay gas
No hay plomo
Que tanto levante que tanto lastre proporcione
Como vuestra seguridad deletérea
Esa seguridad de sentir vuestro saco
Bien resguardado por vuestro trasero.
Miráis a un lado y a otro
Sonreís rasgando maliciosamente la hedionda boca
Y desde allí emitís como el antiguo oráculo
Henchidas necedades
Dictámenes que se escurren entre las rendijas como ratas
Alabo el pie vigoroso
El pie juvenil y vigoroso
Que derrumbará bien pronto
Ese saco henchido de fango de maldad de injusticia
Arrastrando consigo vuestro trasero y vientre
Vuestra triste persona que mancha el aire
El aire limpio y justo
Donde hoy nos levantamos
Contra vosotros todos
Contra vuestra moral contra vuestras leyes
Contra vuestra sociedad contra vuestro dios
Contra vosotros mismos vientres sentados
Con una firme espiga
A quien su propia fuerza empuja desde la tierra
Para que se abra al sol
Para que dé su fruto
Fruto de odio y de alegría
Fruto de lucha y de reposo.
La verdad está en lucha y en ella os aguardamos
Vientres sentados
Vientres tendidos
Vientres muertos.

Luis Cernuda

Los nadies

 

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la

liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.

Que no hablan idiomas, sino dialectos.

Que no hacen arte, sino artesanía.

Que no practican cultura, sino folklore.

Que no son seres humanos, sino recursos humanos.

Que no tienen cara, sino brazos.

Que no tienen nombre, sino número.

Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica

roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Eduardo Galeano

Migración completada

Como rezaba el post que ha estado temporalmente encabezando este blog, he estado migrando todo a un nuevo servidor. Podría decir que ha sido un proceso rápido, limpio y sin fisuras, pero nadie que me conozca lo mas mínimo lo creería.

Alquilé el servidor para hacer pruebas en febrero, el día 15 empecé la migración y, por distintos problemas, fui procrastinando hasta agosto. Lo que ha implicado no publicar nuevo contenido para evitar incongruencias entre la base de datos migrada y la obsoleta.

La verdad es que en este tiempo he dudado sobre si debería hacer un borrón y cuenta nueva, pero al final la nostalgia ha sido mas fuerte que la vergüenza que da la perspectiva y he decidido mantener el histórico de post,

Pero bueno, ya estamos aquí, ya he dicho adiós a 1&1 y he migrado a una máquina virtual de DigitalOcean. El resultado por ahora parece satisfactorio. Ya veremos.

Hay mas cambios, también he comprado el dominio “gndolfo.com”. La intención es ir abandonando progresivamente el viejo dominio .es, pero aún no tengo claro como lo haré y todos sabemos que, en el tiempo que tarde en pensarlo, la idea puede dar un giro de 180º y acabar haciendo algo completamente distinto con él.

Sea como fuere, vuelvo a estar operativo. Sin promesas, pero con ganas. Así pues, bienvenidos a la quinta iteración de “La Esquinica de Gndolfo”.

Al año debido

Resulta dificil enfrentarse al folio en blanco después de tanto tiempo. Ha sido un año lleno de emociones y aventuras en los que me he prodigado muy poco por aquí. Y cuando he intentado hacerlo, bien por falta de tiempo o por falta de inspiración, ha concluido en post inacabados que forman ya una buena montonera. Pero si hay algo que me he impuesto férreamente es dedicar estas ultimas horas (en muchas ocasiones, minutos) a hacer balance final. Y este año hay mucho, mucho sobre lo que meditar.

Este año no voy a hacer balance de la situación social y política. En ese sentido solo hemos ido en picado hacia abajo y, el mensaje del año pasado sigue completamente vigente. Simplemente recordados que humillando la mirada, no se ve nada. Así pues la cabeza alta y el corazón latiendo con fuerza ante cualquier intento de someternos un poco mas.

Como bien sabéis todos, la primera mitad del año la he pasado en Finlandia. No soy muy ducho en palabras y pocas encuentro que puedan hacer justicia a la hora de narrar esa experiencia.

Alguien a quien guardo mucho cariño, me dijo hace unos meses que no me preocupara, que si de verdad lo deseaba volvería a Finlandia antes o después. Y yo le contesté que si, que volvería a Finlandia, pero no a esa. Porque esa Finlandia estaba construida en torno a un grupo de gente increíble que, difícilmente se volvería a reunir en un mismo lugar. Ni mejor ni peor, simplemente se que será diferente.

Y tras un fin de carrera, un verano de mil y una aventuras, de reencuentros y resacas, llegó la calma del Otoño. Esta vez sin “ruska” y por ello quizá con los ojos humedecidos. Pero con un cambio de rumbo. Con la firma de tres contratos; de amor, salud y dinero. Y es que a todos nos llega el momento de madurar. Por fortuna yo voy flanqueando el mío, aunque deba cumplir con ciertos protocolos sociales.

Así pues, este año no puedo sino alzar una copa a la salud de mi “roomie” de Alemania, mis compañeros finlandeses, de sudáfrica, los canadienses, la entrañable gente de Korea y Hong Kong, los franceses, belgas, holandeses ingleses, irlandeses y húngaros. Sin olvidarme del siempre sonriente Esloveno y la gente de Turquia. El compañero de Texas que conocí en mi viaje a Rusia (quien me lo iba a decir). Y me dejo nacionalidades, disculpad, pero esa amalgama de culturas y lenguas ya la hubieran querido para si en Babel. Por supuesto, “chicas checas” con quien quizá tuviéramos la despedida mas emotiva, a excepción de los compañeros Españoles, con los que vivi hasta el ultimo minuto de vuelo. Mención especial por supuesto a los compañeros de México, con esas raices latinas que nos unen con mucha mas fuerza de la que habitualmente pensamos.

Porque Finlandia no volverá a ser la misma, pero yo tampoco. Lo que he empapado en esta singular convivencia es algo tiene un valor incalculable.

Por vosotros, los que entendeos estas mis palabras y los que no, alzo la copa y la voz con un sonoro “Kippis!!”. Porque habéis hecho que 2013 sea eterno.

MF#6: Chisu – Sama Nainen

Siguiendo la intención de poner canciones suaves los primeros meses, hoy os dejo con una suerte de “reina del pop” finesa. Su nombre artistico es Chisu.

Al parecer, todas las niñas conocen sus canciones. El otro dia esperando un taxi a las 5 de la mañana en mitad de la nieve, estaba hablando con unas chicas finesas, mencioné un par de estrofas de esta canción (si, mi finés es MUY limitado) y todas se arrancaron a cantar. Para que luego digan que son secos. Solo hace falta alcohol y una mano que les guíe.

 

Melodias envenenadas

En la música hay dos tipos de personas. Aquellos que buscan la melodía y los que buscan la letra. Hay quienes solo buscan aquello que les haga moverse, mero entretenimiento que mezca tu cuerpo hasta el siguiente minuto. Y estan los que buscan la letra, los que buscan el dolor de cabeza deliberado, pensando.

Al final, es como la vida. Aquellos que nunca se fijan en la letra pasan de un minuto al siguiente dejandose llevar por la marea, pero presos de ella. Aquellos que piensan, que buscan, que analizan no obtendrán esa falsa felicidad, pero conocerán y serán libres.

Siempre lo planteo así, que prefieres, falsa felicidad en la ignorancia o conocer, saber y decidir. La libertad no es fácil ni cómoda. Es mas relajado seguir la melodía, seguir a quien te guia y te dice que hacer. Porque cuando te paras y piensas el mundo se vuelve complejo. El problema es que, al final, la melodía se acaba y te das cuenta de que no bailabas para ti, sino para ellos.

MF#5: Timo Rautiainen & Trio Niskalaukaus – Lumessakahlaajat

Hoy toca una suerte de balada. He traducido la letra (a partir de una traducción al ingles) y por lo que entiendo habla de la guerra contra Rusia.

He intentado hacer la traducción lo mas fiel posible, quizá no sea 100% fiel a la idea del grupo, teniendo en cuenta que viaja a través de 2 idiomas, pero se entiende la idea general. El titulo, por contra, no he sido capaz de traducirlo.

Letra traducida:

Esa flota de bombarderos
sobre esta tierra durmiente
condujo nuestra silenciosa procesion gris
para cavar en la nieve.

Por primera vez todos
vieron su mundo arder
cada hombre hubo de
quemar su propia casa

Cada vez que se detienen los disparos
continua de nuevo el viaje
grupo miserable, que no tiene tiempo de mirar atrás
cuando en la interminable nieve
hermanos pequeños eran enterrados
el cielo se reflejaba en la roja sangre
y el verdugo reia.

Batallon de la muerte camina tras nosotros
frente a nosotros el paisaje es un folio en blanco
hemos de mover nuestro campamento de nuevo
ya sea a la frontera o al cielo.